Soy de tus manos, de Édgar Mena, es un soliloquio sobre la mujer ausente. Esta mujer no es la amante erotizada ni la madre perdida ni la hermana entrañable, sino un ser que las reúne a todas, carente de una fisonomía definida y que, de tan invocado y evocado, termina por ser más ...
Estos once relatos son otros tantos alfilerazos deliberados y elegantes. Oníricos más que fantasiosos, y a la vez poblados por el sabor de la cotidianidad, los cuentos de “Animales de costumbre” exploran todo tipo de relaciones creadas, obstaculizadas y destruidas por entornos ho...
Apocalipsis contenidos en una página. Revelaciones tremendas –de esas que son el corazón de las grandes historias– relatadas con tal velocidad que apenas parecen estar ahí y sólo las comprendemos plenamente después: en los momentos que siguen al punto final y en los que nuestra c...
“La herida es el lugar por donde entra la luz”, decía el poeta persa Rumi para hablar de la cicatriz, aquello donde la poesía cumple la función anatómica de recubrir, cauterizar. La belleza es la higiene de la herida pero el culto a la fealdad de la cicatriz, su forma, es cirugía...