Soy de tus manos, de Édgar Mena, es un soliloquio sobre la mujer ausente. Esta mujer no es la amante erotizada ni la madre perdida ni la hermana entrañable, sino un ser que las reúne a todas, carente de una fisonomía definida y que, de tan invocado y evocado, termina por ser más ...
El cuidado preciso en la prosodia –es decir, del arrojo formal– unido a la indagación en la fatalidad pasional, designan para mí la primera señal de la escritura de Christian Peña (Ciudad de México, 1985). Tal combinación es el santo y seña de la poesía en su más elemental y comp...
Como ciclistas, como transeúntes, como un cronista ámbar transparente y dulce, decir lo que se observa, lo que se siente; crear atmósferas de pensamiento percibidas a través de escuchar atentamente, de palpar temperaturas y texturas, de oler y distinguir aromas, de observar con p...
¿Qué maneras tenemos de comprobar que las verdades eternas son una falacia? Género, vida, muerte, enfermedad, ser, pasajes por lo que de forma obligada debemos transitar no como algo fuera de orden sino ostentando una corona real plagada de brillantes, piedras de colores y fantas...