Soy de tus manos, de Édgar Mena, es un soliloquio sobre la mujer ausente. Esta mujer no es la amante erotizada ni la madre perdida ni la hermana entrañable, sino un ser que las reúne a todas, carente de una fisonomía definida y que, de tan invocado y evocado, termina por ser más ...
Para Geney Beltrán la desventura es la marca de la cotidianeidad: el trabajo, la familia, la pareja, no son más que distintos escenarios de una soledad multitudinaria. Estos cuentos son un esmerado examen de las pesadillas a las que nos acostumbramos, y un elogio de la alucinació...
No son pocos los escollos que acechan a la escritura breve: la vaguedad, el sinsentido, la bagatela, el disparate, la mera ocurrencia. Sortear estos abismos requiere una inteligencia y una sensibilidad capaces de encapsular, en la mínima extensión posible, la acción y la palabra....
En 99, de Luis Alberto Ayala Blanco, el aforismo es práctica teatral. Las palabras monologan o dialogan, ensayan, intercambian sus máscaras trágicas o cómicas, y se dejan espiar –por manía de vocación– un instante antes de ponerlas, después de quitarlas. Aquel instante es la verd...