Las tres estaciones de El síndrome de Tourette de Christian Peña ( Ciudad de México, 1985) las rige un sentimiento común o, diría con Ungaretti, un sentimiento del mundo: la fragilidad humana. Si la etimología de la palabra “enfermedad” refiere una falta de firmeza, física y ment...
¿Qué maneras tenemos de comprobar que las verdades eternas son una falacia? Género, vida, muerte, enfermedad, ser, pasajes por lo que de forma obligada debemos transitar no como algo fuera de orden sino ostentando una corona real plagada de brillantes, piedras de colores y fantas...
“Conmigo a solas me convierto: en una habitación llena de gente” dice la voz que recorre Idio(s), de Christophe Manon, esquizoide a veces; frenética, descolocada, otras tantas; profética, otras más. Parece anunciar un mundo cuyo advenimiento se confunde a tal grado con su declive...
El cuidado preciso en la prosodia –es decir, del arrojo formal– unido a la indagación en la fatalidad pasional, designan para mí la primera señal de la escritura de Christian Peña (Ciudad de México, 1985). Tal combinación es el santo y seña de la poesía en su más elemental y comp...