Viajar es conocerse. El vagabundeo puede devenir en experiencia mística. Nunca la otredad despierta más incertidumbres que al estar en otro lado. El sentido de la identidad es entonces una duda constante, una autoafirmación inconsciente. Hay lugares, sin embargo, que son en sí ot...
Para leer Cuento amarillo, hay que seguir el consejo de la muchacha del vestido rojo con pequeñas flores negras de "Ácido": "Vete con cuidado, Adriana Conde". Y tiene razón, porque no hay asidero lógico, ni tierra firme dónde pisar. Su lectura nos sumerge en un mundo en el que fl...
En este libro, poema tras poema, el lector recorrerá una ruta engañosa, en la que lo lineal se hará de pronto circular, al modo de una cinta de moebius, para que una cara se alterne infinitamente con su opuesta, sin nunca alcanzarse, sin nunca rechazarse, sin nunca cesar. El suje...
Luis Aguilar, desde el primer poema, nos introduce sin compasión en la atmósfera amenazante, en el horror social de los tiempos de la última gran plaga. La década de los 80, con su brillo postpsicodélico y su desaliento predark, se venía montando en las cabezas adolescentes y nos...