Para Geney Beltrán la desventura es la marca de la cotidianeidad: el trabajo, la familia, la pareja, no son más que distintos escenarios de una soledad multitudinaria. Estos cuentos son un esmerado examen de las pesadillas a las que nos acostumbramos, y un elogio de la alucinació...
Para leer Cuento amarillo, hay que seguir el consejo de la muchacha del vestido rojo con pequeñas flores negras de "Ácido": "Vete con cuidado, Adriana Conde". Y tiene razón, porque no hay asidero lógico, ni tierra firme dónde pisar. Su lectura nos sumerge en un mundo en el que fl...
La mutación de Lo en Lo no es una alucinación sino un ejercicio de (saber) desarmar al lenguaje. Muestra, también, una manera de confrontar a los significados: cada verso está construido de piezas de lego y cada texto da como resultado una figura asombrosa que no depende del rest...
La puerta final reafirma a Mauricio Molina como el mejor narrador de lo fantástico en la literatura mexicana. Experto en el cuento corto, la ironía, el desdoblamiento de la realidad y el atisbo al misterio que habita en lo cotidiano, cada pieza de este libro sabe compartir astuta...