Para leer Cuento amarillo, hay que seguir el consejo de la muchacha del vestido rojo con pequeñas flores negras de "Ácido": "Vete con cuidado, Adriana Conde". Y tiene razón, porque no hay asidero lógico, ni tierra firme dónde pisar. Su lectura nos sumerge en un mundo en el que fl...
Abro una y otra vez este libro luminoso, que centellea en la doble noche de la muerte, y me mantiene atado a su estallido lento y sutil. No puedo despegarme de él porque sus fantasmas han pasado de sus páginas a mi cuerpo. Su exploración de la presencia de la abuela ausente se vu...
Los poemas de Libro de Bell tienen una composición espléndida, la prosa avanza de manera singular entre el verso y el ensayo. Saravia tiene oído. Oído para escribir y para escucharse. Su obra es una de las más interesantes y originales en la reciente poesía de México. Sus temas r...
“Inspiración: abrazar el saber que no nos pertenece”, escribe Jezreel Salazar en uno de los aforismos que componen Nadie viene. No dice la frase “apropiación”, no dice, tampoco, “genealogía”; hacerlo sería suponer que alguien se esconde detrás de lo que se escribe, que alguien se...