Existen poemas desgarradores desde su parte esencial de vida, en donde la pulsión está más cerca de la muerte, como si vivir no fuera una terrible carga de existencia, como si cantar fuera fácil y más de una infancia inexistente: enfans , lo que no se puede decir, lo que no se pu...
Para leer Cuento amarillo, hay que seguir el consejo de la muchacha del vestido rojo con pequeñas flores negras de "Ácido": "Vete con cuidado, Adriana Conde". Y tiene razón, porque no hay asidero lógico, ni tierra firme dónde pisar. Su lectura nos sumerge en un mundo en el que fl...
En 99, de Luis Alberto Ayala Blanco, el aforismo es práctica teatral. Las palabras monologan o dialogan, ensayan, intercambian sus máscaras trágicas o cómicas, y se dejan espiar –por manía de vocación– un instante antes de ponerlas, después de quitarlas. Aquel instante es la verd...
Como ciclistas, como transeúntes, como un cronista ámbar transparente y dulce, decir lo que se observa, lo que se siente; crear atmósferas de pensamiento percibidas a través de escuchar atentamente, de palpar temperaturas y texturas, de oler y distinguir aromas, de observar con p...