Para leer Cuento amarillo, hay que seguir el consejo de la muchacha del vestido rojo con pequeñas flores negras de "Ácido": "Vete con cuidado, Adriana Conde". Y tiene razón, porque no hay asidero lógico, ni tierra firme dónde pisar. Su lectura nos sumerge en un mundo en el que fl...
El cuidado preciso en la prosodia –es decir, del arrojo formal– unido a la indagación en la fatalidad pasional, designan para mí la primera señal de la escritura de Christian Peña (Ciudad de México, 1985). Tal combinación es el santo y seña de la poesía en su más elemental y comp...
“No corras tras la poesía, ella sola penetra por las junturas”, escribió Robert Bresson en una de sus notas sobre el cinematógrafo. Lo que Selene Flores desarrolla en Cinema bien podría ser el producto de la asimilación de esa idea; lejos de efectismos, su escritura renuncia a la...
La poesía de Alejandro Soriano Vallès irrumpe como un sismo con imagen y ritmo. Es una poética que se reconcilia con los objetos, con esa primigenia mirada de explorar el mundo, de nombrarlo; sin embargo, algo de ella invoca a lo etéreo, va de la mano con la tierra y el cielo. El...