La musa asesinada es un libro que incomoda y seduce. En sus páginas, Marco Ángel –ensayista agudo, lector apasionado y crítico sin ataduras– emprende una indagación provocadora y necesaria: ¿qué sentido tienen hoy los estudios literarios? Con una prosa clara, incisiva y comprometida, el escritor desmonta los simulacros de saber que dominan buena parte de la academia mexicana. No escribe desde el enojo fácil ni desde la nostalgia, sino desde una convicción ética: la literatura importa. Este ensayo es un acto de lucidez y valentía; un llamado a despertar donde otros sólo repiten. Una invitación para quienes todavía creen que pensar y escribir pueden –y deben– ser gestos radicales.