En Héloïse, Mariana Hijar nos guía por un territorio donde el amor y la mística se enlazan como dos lenguajes de la revelación. Su escritura, a la vez sensorial y trascendente, oscila entre la vibración del cuerpo y la cadencia de lo sagrado, entre la memoria que sostiene y el deseo que libera. El poema se despliega como cántico en el que música, memoria y divinidad se funden en una experiencia íntima de revelación. Entre visiones, cantos y silencios, la palabra erige un templo de escucha y asombro. Héloïse vibra en la frontera de poesía y prosa, trazando un itinerario espiritual y corporal hacia el misterio del deseo.