Hume dijo que “la razón es esclava de las pasiones”. Pascal Quignard va más lejos: la razón nace herida, tartamudea, sangra. En La razón, el último gran declamador romano, Marco Porcio Latrón, encarna una inteligencia que no argumenta, sino que recuerda, balbucea, caza. Con una p...
Cuando hay lesiones abiertas uno puede cubrirlas o examinarlas. Piceno se decide por lo segundo y lo hace con la ayuda de varios lenguajes, todos afilados como un bisturí nuevo. Se abren, entonces, y se exponen, las lesiones del fútbol, de la religión, de la culpa, las lesiones e...
Ante la ferocidad del mundo, Amaranta Monterrubio reúne ocho relatos con nombres propios que forman una plegaria progresiva y doliente. El viaje inicia en el amor y en su centro aparece un espejo, transita la opresión y roba el aire. No podría ser de otra manera, si más allá se e...
El cuidado preciso en la prosodia –es decir, del arrojo formal– unido a la indagación en la fatalidad pasional, designan para mí la primera señal de la escritura de Christian Peña (Ciudad de México, 1985). Tal combinación es el santo y seña de la poesía en su más elemental y comp...