Soy de tus manos, de Édgar Mena, es un soliloquio sobre la mujer ausente. Esta mujer no es la amante erotizada ni la madre perdida ni la hermana entrañable, sino un ser que las reúne a todas, carente de una fisonomía definida y que, de tan invocado y evocado, termina por ser más ...
No te asombres lector, ante el hecho de que el libro que sostienes inicia con una de varias letanías, cuyo efecto hipnótico suplantará tu visión para ofrecerte la inequívoca mirada de un poeta: ora fuera de foco, ora metafísica, siempre iluminadora. Arráncate los ojos y permite q...
La mutación de Lo en Lo no es una alucinación sino un ejercicio de (saber) desarmar al lenguaje. Muestra, también, una manera de confrontar a los significados: cada verso está construido de piezas de lego y cada texto da como resultado una figura asombrosa que no depende del rest...
En la forma de la espiral se entiende nuestro caminar. También en una partida de billar. Atendemos al brote de la circunstancia que nos obliga a dar tumbos en una galaxia de brazos abiertos. Acordona antes que cercar. La salida es voluntaria, pero encarna una toma de riesgo. El t...